
La Roma ha puesto el foco en Eduard Mohedano, portero de 22 años de la cantera de la UD Las Palmas cuyo contrato vence el 30 de junio; tras pasos por Huesca y una cesión al Sabadell, el guardameta actúa en Las Palmas C y corre el riesgo de salir gratis, lo que subraya la eficacia de la academia isleña y la necesidad de decisiones urgentes en la planificación deportiva y económica.
La Roma sigue a Eduard Mohedano: situación contractual y sporting reality
Eduard Mohedano, portero barcelonés de 22 años que desembarcó en Las Palmas en 2023 procedente del Huesca, figura ahora en la agenda de la Roma. Su contrato con la UD expira el 30 de junio y, pese a su juventud, ya acumula experiencia en una cesión al Sabadell y minutos esta temporada con Las Palmas C en el Grupo 12 de 3ª RFEF.
Mohedano fue titular recientemente en la victoria por 0-1 contra el Real Unión, demostrando solvencia en una demarcación en la que la entidad grancanaria sigue generando talento. El interés romano, según la información disponible, apunta a incorporar refuerzos en sus estructuras filiales, donde el portero podría continuar su progresión.
Trayectoria y perfil
Mohedano llegó a la UD Las Palmas en 2023 y pasó la temporada pasada cedido en el Sabadell, sumando minutos competitivos en Segunda B y categorías inferiores. Con 22 años recién cumplidos, su etapa formativa y sus cesiones le han dado roce pero aún le faltan oportunidades estables en categorías superiores.
Su actual rol en Las Palmas C le permite mantener continuidad, pero la inminente finalización de su contrato lo coloca en una posición frágil: si no hay acuerdo, puede marcharse sin dejar rédito económico al club.
Qué significa esto para la cantera de Las Palmas
La UD ha consolidado una red de captación que trasciende las Islas: su cantera no es solo semillero deportivo sino también potencial fuente de ingresos. Jugadores jóvenes, especialmente porteros, han encontrado salida a clubes de mayor relieve en los últimos años, lo que acredita el nivel formativo de la entidad.
Sin embargo, el caso de Mohedano pone sobre la mesa una tensión recurrente: la capacidad de la dirección deportiva para traducir esa producción en planificación deportiva y retorno económico. Perder a un guardameta prometedor sin traspaso sería una oportunidad desaprovechada en términos financieros y estratégicos.
Implicaciones deportivas y económicas
Desde el punto de vista deportivo, dejar ir a Mohedano puede entenderse como una apuesta por otros proyectos o una incapacidad para ofrecerle un camino claro hacia el primer equipo. Desde lo económico, la salida libre elimina la opción de reinvertir recursos en fichajes o en la propia estructura de cantera.
Para Las Palmas, el reto es doble: asegurar la continuidad de talentos clave y construir vías escalonadas que permitan tanto la progresión del jugador como un retorno contractual justo para el club.
Escenarios posibles y recomendaciones
Renovación: Si Las Palmas valora a Mohedano como pieza a medio plazo, renovar le daría control y margen para una futura venta o integración en la plantilla superior.
Venta ahora: Ofrecer un contrato corto y negociar una cesión o traspaso en invierno podría generar ingresos y garantizar continuidad deportiva para el jugador.
Salida libre: Mantener la postura actual sin oferta sería perder potencial ingreso y poner en cuestión la gestión contractual de la entidad.
Conclusión: gestión de la cantera bajo examen
Eduard Mohedano es el último ejemplo de un modelo formativo eficaz pero vulnerable si no se acompasa con decisiones contractuales y deportivas coherentes. La UD Las Palmas puede presumir de producir talento, pero la prueba de fuego es convertir esa producción en oportunidades sostenibles para el club. La respuesta en las próximas semanas dirá si la isla sigue vendiendo promesas o empieza a retenerlas para crecer desde dentro.
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