
El regreso de Damian Lillard a los Portland Trail Blazers tras su paso por los Milwaukee Bucks puede influir positivamente en las apuestas deportivas. Los punters podrían considerar al equipo con una mejora en su rendimiento, especialmente si Lillard logra recuperarse de su lesión y desempeñarse a un nivel competitivo, lo que podría modificar las cuotas en su favor.
Damian Lillard vuelve a ser jugador de los Portland Trail Blazers. El base, que jugó las primeras once temporadas de su carrera NBA en Oregón, vuelve a la franquicia en la que se convirtió en una estrella de la Liga. Firma por tres temporadas y 42 millones de dólares, según ha adelantado el periodista de ESPN Shams Charania. Según esta información, el último año, el que empieza en 2027, tendría una opción de jugador. Además, también habría una cláusula antitraspaso.
Lillard, que se rompió el tendón de Aquiles al inicio de los últimos playoffs, se quedó sin contrato a principios de este mes. No porque se acabara, sino porque los Milwaukee Bucks, el equipo en el que ha estado los últimos dos años, decidieron cortarle. Aún le quedaban 113 millones por cobrar, un dinero que los Bucks necesitaban para firmar a Myles Turner.
Según varias fuentes, Lillard habría recibido varias ofertas de equipos aspirantes a pelear por el anillo, pero su prioridad era volver a Portland. Su familia y sus hijos siguen viviendo allí y ha puesto por delante eso al aspecto deportivo. Los Blazers están muy lejos de ser un candidato en el Oeste. El base usará esta temporada para recuperarse de la grave lesión, pero lo hará sin presión de parte de la franquicia, que también quería el regreso de uno de los jugadores más importantes en la historia de la franquicia.
Es el máximo anotador y máximo triplista de la franquicia de Oregón y el segundo máximo asistente. Mientras estuvo en Portland jugó 7 veces el All Star, las mismas que acabó en los Mejores Quintetos de la temporada. Jugó 8 veces los playoffs y lideró al equipo en el mejor resultado en casi dos décadas, cuando llegaron a la final de conferencia en 2019.
Su paso por Milwaukee, adonde llegó como pieza para intentar convencer a Giannis Antetokounmpo de que seguía en un proyecto ganador, no ha cumplido las expectativas. Lo cierto es que nunca quiso jugar en los Bucks. Su preferencia era Miami, pero los Blazers prefirieron la oferta de Milwaukee. Una vez allí, fueron pocas veces las que las dos estrellas parecieron multiplicarse jugando juntas. Lillard, uno de los jugadores más decisivos de la Liga durante gran parte de su carrera, nunca pudo mostrar su mejor versión en su nuevo equipo.
Las lesiones acumuladas y los años (33 años a su llegada a Wisconsin, 35 ahora) le han ido pasando factura. Parece difícil que a estas alturas de su carrera pueda recuperar una forma óptima después de romperse el Aquiles. Pero su objetivo después de firmar este contrato no parece tanto estar otra vez en la élite de la NBA, tanto individual como colectivamente, sino estar cerca de los suyos y ser feliz sus últimos años de carrera.
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