
Oviedo destaca por su juego directo y fortaleza en duelos (52%) y por arriba (52,2%); Lucas (77,8% aéreo), Carmo y Dani Calvo marcan la diferencia. Para apostadores: favorece mercados de córners, goles tras centros y apuestas por superioridad física frente a rivales débiles en duelos (Alavés, Rayo, Athletic), o apuestas en “más de” goles en choques donde el Oviedo imponga juego aéreo.
Oviedo recupera el juego directo y suma réditos en el cuerpo a cuerpo
El tanto ante el Athletic, que encendió la ilusión para luego disiparse en una mala segunda mitad, evidenció la arma que Almada ha potenciado: el juego directo. Aunque el técnico prefiere salir desde abajo con el buen pie de Aarón, el equipo no renuncia a los envíos largos, que le han dado soluciones concretas en partidos recientes.
Acciones decisivas iniciadas desde atrás
En citas como la del Betis o el Athletic se vieron combinaciones a partir de balones largos: el gol de Chaira en el Betis nació de una salida en largo del portero; contra el Athletic hubo saque de Aarón, dos peinadas y remate de Chaira. Ese patrón confirma que el Oviedo obtiene rendimiento cuando opta por la verticalidad.
Datos estadísticos que sostienen el estilo
Los números avalan el estilo físico del equipo. Oviedo gana el 52% de los duelos, cifra que le sitúa entre los mejores de la competición, solo por detrás del Real Madrid y el Barcelona en porcentaje de duelos ganados. En balones por arriba mantiene la misma tónica (52,2%), colocándole entre los seis mejores de la categoría.
Jugadores que dominan el brillo aéreo
En lo individual sobresalen Lucas (69,9% de duelos ganados y 77,8% en balones por arriba), Dani Calvo (67,3% de duelos, 70,4% aéreos) y Carmo (63,1% y 73,6% en aéreo). Esos tres son la primera línea en las segundas jugadas y en las disputas físicas que muchas veces deciden partidos.
Qué significa esto para el equipo y para el rival
El perfil del Oviedo —fuerte en el cuerpo a cuerpo y eficaz en el juego aéreo— condiciona cómo se le debe afrontar: equipos menos contundentes en duelos sufren en transiciones y en jugadas a balón parado. Cuando Almada decide variar entre salida desde atrás y envíos largos, el equipo complica tanto a defensas construidas como a las líneas rivales más vulnerables físicamente.
Implicaciones tácticas y previsibles ajustes
Rivales con peores porcentajes de duelos (como Alavés, Rayo o Athletic en los datos citados) pueden ver partido abierto y expuesto a centros y segundas jugadas. Por eso muchos choques del Oviedo se inclinan hacia un mayor número de segundas jugadas, córners y ocasiones tras balones aéreos.
Conclusión
Oviedo confirma que su mezcla de buen pie desde atrás y capacidad para el juego directo es una combinación efectiva. La solvencia en los duelos y en el juego aéreo proyecta al equipo como una amenaza en partidos donde pueda imponer su físico y aprovechar centros y segundas jugadas.
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