
Mohamed Salah se despedirá del Liverpool al final de temporada tras nueve años: la ida de cuartos de Champions contra el PSG en París es su última gran prueba para redimirse y preservar un legado inmenso que hoy se siente en peligro por una caída evidente de rendimiento.
Salah se va y llega el momento decisivo
Mohamed Salah cerrará su ciclo en Liverpool al término de la presente temporada tras nueve campañas en Anfield. La eliminatoria de cuartos de final de la Champions League contra el Paris Saint-Germain, con la ida en la capital francesa, se presenta como la última oportunidad para que el delantero recupere brillo en la escena europea y deje el club con una sensación más triunfal.
Contexto deportivo y cifras clave
Desde su llegada en 2017 procedente de la Roma, Salah acumula 255 goles en 435 partidos, situándole como el tercer máximo goleador en la historia del Liverpool. Su palmarés con los reds incluye dos Premier Leagues, una Champions League, un Mundial de Clubes, una Supercopa de Europa, una FA Cup y dos Copas de la Liga.
La temporada actual, sin embargo, ha sido la más pobre en cifras goleadoras de Salah desde 2019-20: 10 goles en 34 encuentros (dos de penalti). En Champions suma solo 3 tantos en 10 partidos esta campaña, mientras que en liga ha desperdiciado varias ocasiones claras y fallado penaltis importantes, incluido uno reciente contra el Manchester City en una derrota por 4-0.
Qué significa para Liverpool
La marcha de su máximo icono contemporáneo abre un periodo de transición para un Liverpool que actualmente ocupa la quinta plaza en la Premier con margen de error limitado. Perder a Salah implica no solo despedir a un goleador, sino también reconfigurar la identidad ofensiva y la dependencia de un jugador que marcó una era en el club.
La eliminatoria contra el PSG es, por tanto, doblemente trascendente: puede revitalizar una temporada que peligra o certificar un adiós amargo que aumentaría la presión sobre la dirección deportiva y el cuerpo técnico.
Relación con Arne Slot y dinámica interna
Las tensiones públicas con el técnico Arne Slot durante la anterior temporada —incluyendo periodos fuera de la alineación— marcaron un tramo convulso. Aunque Salah ha recuperado la titularidad, su rendimiento muestra signos de desgaste físico y mental, factores que explican parte de la merma en goles y confianza.
El duelo ante el PSG: prueba definitoria
Enfrentarse al vigente campeón francés, dirigido por Luis Enrique, supone una evaluación clara del estado competitivo de Salah. Sus anteriores cruces con el PSG dejaron cuentas pendientes; Europa será el escenario donde se mida su capacidad de influencia en partidos de alto calibre en esta fase final de su carrera en el club.
Opciones de futuro y significado del adiós
Con 34 años en junio, Salah entra en la fase de decisiones deportivas y económicas. La liga saudí ha mostrado interés en estrellas veteranas y la MLS sigue siendo una alternativa por factores económicos y de estilo de vida, pero cualquier movimiento deberá conjugar ambición deportiva y la remuneración que ha percibido en Liverpool.
Más allá del destino, lo esencial para su legado será cómo se cierre este capítulo: una actuación determinante en la Champions y una despedida competitiva en Anfield serían la narrativa ideal para un jugador que reavivó al Liverpool y dejó huella en la última década.
Conclusión: el legado en juego
La noticia de la despedida de Salah es el cierre de una era. Su impacto en el Liverpool es incuestionable, pero la última palabra la pueden poner los próximos partidos. El choque con el PSG no es solo una eliminatoria: es la última gran vitrina para que el faraón recupere su sitial entre los inmortales de Anfield y marque el tono de su retirada.
El Periódico



