
Claudio Giráldez reconoce que el Celta fue superado en Friburgo (0-3) en la ida de cuartos de la Europa League, pero se aferra a Balaídos y a la resiliencia del equipo: pide limpiar la cabeza, ampliar recursos en la convocatoria y confía en que el calor de la afición y ajustes tácticos pueden dar vuelta a la eliminatoria en la vuelta.
Celta 0-3 Friburgo: Giráldez admite superioridad rival y apela a Balaídos
Claudio Giráldez fue contundente tras la derrota en Friburgo: "Nos han pasado por encima". El técnico reconoció que el Celta estuvo por debajo en intensidad, duelos y precisión, y calificó los tres goles encajados como errores demasiado graves para esta fase de la Europa League. Aun así, insistió en que el equipo tiene recursos para creer hasta el final y en que la eliminatoria puede cambiarse en Balaídos.
Qué pasó en Friburgo y por qué fue doloroso
La entrada en el partido fue mala para los vigueses y el gol temprano dio alas al equipo alemán. Giráldez admitió que ese mazazo aumentó las dudas y que el Celta no supo encontrar las ventajas frente a un rival superior en el plano físico. La suma de pérdida de duelos, balones divididos y falta de precisión condenó al equipo.
Expectativa realista: creer sin edulcorar
El entrenador no esquivó la autocrítica: "No hemos estado bien en ninguna fase del juego". Pero tampoco tiró la toalla. Subrayó que a lo largo de la temporada el club ha sabido reponerse de golpes similares y que en Balaídos la historia puede ser distinta, recordando la diferencia que hubo para Friburgo entre jugar fuera y en casa en su anterior eliminatoria contra el Genk.
Qué significa esto para la vuelta y la temporada
Clínicamente, Celta necesita un resultado contundente en Balaídos para forzar una remontada: ganar por tres goles a favor igualaría la eliminatoria y llevaría a la prórroga; una diferencia mayor clasificaría directamente. Más allá del marcador, lo que importa es la respuesta psicológica y táctica: Giráldez pide "limpiar la cabeza", habla de conversaciones individuales con los jugadores y de aumentar los recursos en la convocatoria para tener más soluciones.
Presión, afición y ajustes tácticos
El mensaje combina autocrítica y gestión emocional. En lo táctico, el Celta deberá corregir la intensidad defensiva, mejorar la eficacia en la disputa de balón y evitar errores capitales en zonas peligrosas. Ofensivamente, la obligación de buscar goles puede obligar a un replanteamiento de ritmos y espacios; Giráldez parece dispuesto a mover piezas para que el equipo sea "más peligroso al no tener nada que perder".
Calendario y prioridades inmediatas
Antes de la vuelta de la Europa League, el Celta tiene que reponerse para el próximo encuentro de liga ante el Oviedo. Giráldez dejó claro que afrontan primero el partido doméstico y luego prepararán la eliminatoria "como merece, delante de nuestra gente". La gestión de cargas, la recuperación anímica y la elección de convocatoria serán claves en los próximos días.
Análisis: optimismo con condiciones
La fe pública de Giráldez es necesaria para mantener el compromiso de la plantilla y de la afición, pero la reacción del Celta exigirá cambios concretos: mayor intensidad colectiva, control de los duelos y corrección de los errores defensivos que costaron los goles. Si el equipo responde mentalmente y explota la ventaja de jugar en Balaídos, la eliminatoria no está sellada; si persisten los fallos, Friburgo puede cerrar la serie sin complicaciones.
Qué esperar
En Balaídos será un choque de urgencias: el Celta convocará soluciones y buscará protagonismo desde el inicio; Friburgo, con ventaja, jugará con la tranquilidad de quien domina la situación. La capacidad de Giráldez para rearmar el equipo en pocos días y la respuesta de los líderes dentro del campo marcarán si la ilusión por la remontada tiene fundamentos o se queda en discurso.
La Voz De Galicia



